lunes, 5 de junio de 2017

El inquietante día de la vida

Ángel me empuja y ya estoy abrazado a Mercedes, girando en el vals, aturdido por el maravilloso champagne y me aflojo. Logro distenderme y dejo los músculos, las piernas y los brazos que floten suaves, como si estuviera entregado al mar. La felicidad, intuyo, debe de ser poder olvidarse de uno mismo.

lunes, 17 de abril de 2017

Si vieras

Si vieras las rosas brotando
sabrías que existe el amor
trayendo rocío en el alba
devuelven al sol su color

Quisiera que escuches al viento
tocando con su diapasón
y vieras entonces los sueños
el árbol y aquel corazón

Esta es la canción que trae sueños
son del corazón mis recuerdos
cántala también tu conmigo
y tu sol saldrá lo tendrás

Quisiera que vieras la luna
quedarse allí sobre el mar
y entonces te vieras conmigo
temblando allí en la sal

Escuchen señores escuchen
yo canto soñando el amor
cuidado no intenten callarme
el mundo ya se despertó.

domingo, 26 de marzo de 2017

The Left Hand of Darkness

“The unknown," said Faxe's soft voice in the forest, "the unforetold, the unproven, that is what life is based on. Ignorance is the ground of thought. Unproof is the ground of action. If it were proven that there is no God there would be no religion. No Handdara, no Yomesh, no hearthgods, nothing. But also if it were proven that there is a God, there would be no religion. ... Tell me, Genry, what is known? What is sure, unpredictable, inevitable -- the one certain thing you know concerning your future, and mine?"

"That we shall die."

"Yes, There's really only one question that can be answered, Genry, and we already know the answer. ... The only thing that makes life possible is permanent, intolerable uncertainty: not knowing what comes next.”

viernes, 10 de febrero de 2017

La condición humana

El homo faber atendía a su llamada, dejaba caer sus brazos y comprendía finalmente que su mayor deseo, el deseo de permanencia e inmortalidad, no podía lograrse por medio de la acción, sino al comprender que lo hermoso y eterno no puede fabricarse.

miércoles, 4 de enero de 2017

Mente y Materia

El aburrimiento se ha convertido en el peor azote de nuestras vidas. En lugar de usar la ingeniosa maquinaria, hemos inventado una cantidad creciente de lujo superfluo; debemos pensar en desarrollarla de forma que libere a los seres humanos de todas las manipulaciones no inteligentes y mecánicas. La máquina debe asumir la labor para la que el hombre es demasiado bueno, y no el hombre el trabajo para el cual una máquina es demasiado cara, como ocurre con bastante frecuencia. Esto no tenderá a abaratar la producción, sino que hará más felices a las personas involucradas. Pero no hay demasiada esperanza mientras prevalezca la competencia entre las grandes empresas del mundo. Este tipo de competencia es poco interesante y sin valor biológico. Nuestro objetivo debería centrarse en restituir la competencia interesante e inteligente de los seres humanos como individuos.

martes, 20 de septiembre de 2016

La vida es matemática

La percepción de la enorme diferencia que media entre nuestro yo de la infancia y nuestro yo adulto está un tanto atenuada por el prejuicio de retrospectiva, la inclinación a pensar que siempre supimos lo que sabemos ahora. En concreto, tendemos a rehacer contínuamente la historia de nuestra vida para que concuerde mejor con el yo actual, así que es menos probable que reparemos en cuánto hemos cambiado.

jueves, 9 de junio de 2016

Letanías de la tierra muerta

Llegará un día en que la raza humana
Se habrá secado como planta vana,

Y el viejo sol en el espacio sea
Carbón inútil de apagada tea.

Llegará un día en que el enfriado mundo
Será un silencio lúgubre y profundo:

Una gran sombra rodeará la esfera
Donde no volverá la primavera;

La tierra muerta, como un ojo ciego,
Seguirá andando siempre sin sosiego,

Pero en la sombra, a tientas, solitaria,
Sin un canto, ni un ¡ay!, ni una plegaria.s

Sola, con sus criaturas preferidas
En el seno cansadas y dormidas.

(Madre que marcha aún con el veneno
de los hijos ya muertos en el seno.)

Ni una ciudad de pie... Ruinas y escombros
Soportará sobre los muertos hombros.

Desde allí arriba, negra la montaña
La mirará con expresión huraña.

Acaso el mar no será más que un duro
Bloque de hielo, como todo oscuro.

Y así, angustiado en su dureza, a solas
Soñará con sus buques y sus olas,

Y pasará los años en acecho
De un solo barco que le surque el pecho.

Y allá, donde la tierra se le aduna,
Ensoñará la playa con la luna,

Y ya nada tendrá más que el deseo,
Pues la luna será otro mausoleo.

En vano querrá el bloque mover bocas
Para tragar los hombres, y las rocas

Oír sobre ellas el horrendo grito
Del náufrago clamando al infinito:

Ya nada quedará; de polo a polo
Lo habrá barrido todo un viento solo:

Voluptuosas moradas de latinos
Y míseros refugios de beduinos;

Oscuras cuevas de los esquimales
Y finas y lujosas catedrales;

Y negros, y amarillos y cobrizos,
Y blancos y malayos y mestizos

Se mirarán entonces bajo tierra
Pidiéndose perdón por tanta guerra.

De las manos tomados, la redonda
Tierra, circundarán en una ronda.

Y gemirán en coro de lamentos:
¡Oh cuántos vanos, torpes sufrimientos!

La tierra era un jardín lleno de rosas
Y lleno de ciudades primorosas;

Se recostaban sobre ríos unas,
Otras sobre los bosques y lagunas.

Entre ellas se tendían finos rieles,
Que eran a modo de esperanzas fieles,

Y florecía el campo, y todo era
Risueño y fresco como una pradera;

Y en vez de comprender, puñal en mano
Estábamos, hermano contra hermano;

Calumniábanse entre ellas las mujeres
Y poblaban el mundo mercaderes;

Íbamos todos contra el que era bueno
A cargarlo de lodo y de veneno...

Y ahora, blancos huesos, la redonda
Tierra rodeamos en hermana ronda.

Y de la humana, nuestra llamarada,
¡Sobre la tierra en pie no queda nada!

* * *
Pero quién sabe si una estatua muda
De pie no quede aún sola y desnuda.

Y así, surcando por las sombras, sea
El último refugio de la idea.

El último refugio de la forma
Que quiso definir de Dios la norma

Y que, aplastada por su sutileza,
Sin entenderla, dio con la belleza.

Y alguna dulce, cariñosa estrella,
Preguntará tal vez: ¿Quién es aquélla?

¿Quién es esa mujer que así se atreve,
Sola, en el mundo muerto que se mueve?

Y la amará por celestial instinto
Hasta que caiga al fin desde su plinto.

Y acaso un día, por piedad sin nombre
Hacia esta pobre tierra y hacia el hombre,

La luz de un sol que viaje pasajero
Vuelva a incendiarla en su fulgor primero,

Y le insinúe: Oh fatigada esfera:
¡Sueña un momento con la primavera!

Absórbeme un instante: soy el alma
Universal que muda y no se calma...

¡Cómo se moverán bajo la tierra
Aquellos muertos que su seno encierra!

¡Cómo pujando hacia la luz divina
Querrán volar al que los ilumina!

Mas será en vano que los muertos ojos
Pretendan alcanzar los rayos rojos.

¡En vano! ¡En vano!... ¡Demasiado espesas
Serán las capas, ay, sobre sus huesas!...

Amontonados todos y vencidos,
Ya no podrán dejar los viejos nidos,

Y al llamado del astro pasajero,
Ningún hombre podrá gritar: ¡Yo quiero!